Son esas cosas, esas pequeñas cosas. No es mi imaginación. Yo sé que pasan. Que es el infierno en una habitación de 2x2 que la muerte nos asecha. Es una infección, lo juro. Nadie me cree. Nadie. No estoy enferma. Es solo que no soy común. Pueden morirse todos. Ratas sucias. Ya viviré yo por mi misma.
domingo, 30 de octubre de 2011
Halloweenish
Tan mañana, tan mañana que no sé que hacer. What a girl to do. Sentirse tan sociedad apartada.
miércoles, 5 de octubre de 2011
De hoy.
Nale entró a esa habitación sabiendo lo que habia pasado. El olor a muerte era evidente y profundo. Tan fuerte que atravesaba sus entrañas, pero durante todo ese tiempo había presenciado cosas tan horribles que ese pútrido olor no era nada.
Miró con detención las tétricas paredes llenas de moho y replicas del famoso cuadro tributo a Ophelia. Le prestó especial atención a una fotografía enmarcada que había sobre un viejo escritorio. Era una una niña abrazando un gato muerto. Le pareció adorable.
Debería ser intro.
Nací en una ciudad que nunca creí que era para mi. No lo puedo reconocer como propia aunque me la conozca al revés y al derecho. Me fui a temprana edad eso sí. Esa es la razón de que conozco otros continentes y tenga la crisis de identidad patriótica más grande del mundo.
En un punto de mi vida me encontré en mi ciudad natal de nuevo. Un asco. Estaba confundida, perdida. ¿Donde había quedado toda la modernidad de las grandes ciudades? Al parecer a este lugar no había llegado... De todas maneras después de un tiempo me acostumbré.
En el 2008, en una mañana estúpida antes de irme al colegio encendí el televisor que obviamente estaba en el canal de "música" y empezó a sonar una melodía confusa, casi molesta que me dejó hipnotizada por varios minutos. Alcancé a salir de ese trance para fijarme en el nombre del interprete de esa turbia canción. MGMT. Nunca olvidé ese nombre, pues más adelante se convertirían en mi grupo de preferencia y en la obsesión más grande que jamás había cultivado.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)